El general de división Eyal Zamir ha asumido el mando del Ejército israelí en un momento de alta tensión y conflicto en la región. En su discurso de toma de posesión, Zamir enfatizó que la guerra contra Hamás aún no ha concluido y que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) seguirán operando hasta lograr una victoria total sobre la organización militante palestina. Subrayó que uno de los principales objetivos de su mandato será recuperar a los rehenes que aún permanecen en Gaza, insistiendo en que el gobierno israelí no cesará en su empeño hasta traer de vuelta a cada ciudadano secuestrado.
Durante su intervención, Zamir destacó que, aunque Hamás ha sufrido importantes bajas y destrucción en su infraestructura militar, la amenaza que representa para la seguridad de Israel sigue latente. «Nuestra misión no ha sido completada. No descansaremos hasta garantizar la seguridad de nuestra nación y la liberación de nuestros ciudadanos retenidos en Gaza», afirmó con determinación. Además, subrayó la importancia de la cooperación con la comunidad internacional para fortalecer la seguridad del país.
Reforma en el servicio militar y fortalecimiento de la seguridad
Otro de los puntos que abordó Zamir fue la necesidad de ampliar el reclutamiento en el Ejército, señalando que la defensa de Israel es una responsabilidad de toda la sociedad. En este sentido, tocó el delicado tema de la inclusión de los judíos ultraortodoxos en el servicio militar, una cuestión que ha generado debates en el país. «Israel necesita a todos sus ciudadanos comprometidos con su defensa», afirmó el general, instando a un esfuerzo colectivo para enfrentar las amenazas externas.
Zamir también anunció su intención de expandir las fuerzas de seguridad, modernizar el equipamiento militar y fortalecer las capacidades operativas de las FDI. Entre las estrategias propuestas, mencionó la necesidad de mejorar las capacidades de inteligencia y ciberseguridad para adelantarse a posibles ataques.
Netanyahu insiste en una victoria total con apoyo de EE.UU.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, respaldó el discurso del nuevo jefe del Ejército y reiteró la necesidad de alcanzar una «victoria decisiva» sobre Hamás. En su intervención, Netanyahu hizo énfasis en la importancia del apoyo de Estados Unidos, destacando el papel clave del expresidente Donald Trump en el suministro de armas y asistencia militar a Israel durante su mandato. Además, subrayó que su administración está comprometida con aumentar la producción armamentística nacional para reducir la dependencia de proveedores externos y garantizar la autosuficiencia militar del país.
«Israel debe fortalecerse internamente para no depender únicamente de aliados externos», afirmó Netanyahu, señalando que su gobierno planea realizar inversiones masivas en la industria militar local. Asimismo, destacó que la cooperación con Washington sigue siendo fundamental y agradeció el respaldo recibido en materia de defensa y seguridad.
Desafíos y advertencias desde el Ministerio de Defensa
El ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió a Zamir sobre los complejos desafíos de seguridad que se avecinan. Expresó que, si Hamás no libera a los rehenes de manera inmediata, el Ejército israelí tiene planes para reanudar los combates con estrategias militares más contundentes y con un enfoque renovado. «No habrá tregua si nuestros ciudadanos siguen en peligro. El enemigo debe entender que cada acción tiene consecuencias», sentenció Katz.
El ministro también subrayó la importancia de la cooperación con la inteligencia internacional y la necesidad de mantener una presencia militar disuasoria en las regiones fronterizas para evitar nuevos ataques. Katz aseguró que el Ejército contará con los recursos necesarios para enfrentar cualquier amenaza que se presente.
Reflexión del jefe saliente del Ejército
Por su parte, el jefe saliente del Ejército, Herzi Halevi, utilizó su despedida para reiterar la necesidad de realizar una investigación exhaustiva sobre los errores cometidos el 7 de octubre, cuando Hamás llevó a cabo un ataque mortal contra Israel. Según Halevi, esta revisión no debe tener un carácter punitivo, sino servir como una herramienta para aprender de los fallos y mejorar la capacidad de respuesta de las FDI ante futuras amenazas.
Halevi también expresó su preocupación por las críticas constantes hacia el Ejército por parte de sectores de la sociedad y la clase política. En su opinión, estas acusaciones afectan la moral de los soldados y de los comandantes que día a día arriesgan sus vidas en defensa de Israel. «Es importante que reconozcamos el sacrificio de nuestros combatientes y que mantengamos la confianza en nuestras fuerzas armadas», concluyó.
Un futuro de incertidumbre y determinación
La llegada de Eyal Zamir al mando del Ejército israelí marca el inicio de una nueva etapa en la guerra contra Hamás. Con el conflicto aún en curso y con múltiples desafíos por delante, la estrategia de Israel se enfoca en mantener la presión sobre el grupo militante, garantizar la seguridad nacional y reforzar su capacidad militar. El gobierno israelí se mantiene firme en su postura de no ceder hasta que se cumplan todos sus objetivos, mientras la comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de los acontecimientos en Medio Oriente.
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